Las imponentes torres de roca caliza que vigilan la puerta de entrada a los inmensos llanos venezolanos. Un reto de altura en el corazón de Guárico.
Decretado el 11 de noviembre de 1949 en honor al destacado geógrafo venezolano Arístides Rojas, este Monumento Natural se ubica cerca de San Juan de los Morros, capital del estado Guárico. Comprende casi 2.800 hectáreas protegiendo un sistema de montañas de roca caliza arrecifal (de origen marino) que se levantan abruptamente hasta los 1.060 metros sobre la sabana plana. Es uno de los hitos geográficos más reconocibles de Venezuela y un bastión para el deporte extremo y la protección ecológica de la región llanera.
Visualmente impactantes, estas inmensas columnas de roca gris surgen de la nada en medio del llano. Protegen en sus escarpadas paredes y cuevas subterráneas una biodiversidad muy diferente a la sabana abierta que las rodea.
Los Morros de San Juan son la cuna y la meca de la escalada en roca en Venezuela. Sus paredes calcáreas, llenas de grietas, salientes y techos naturales, ofrecen rutas para todos los niveles, desde principiantes hasta profesionales internacionales.
El encanto del monumento radica en su entorno. Al pie de las formaciones rocosas se extiende la inmensidad verde o dorada (dependiendo de la temporada de lluvia o sequía) de la sabana de Guárico, dominada por chaparros y moriches.
Bajo las bases de las montañas calcáreas se han formado galerías y cuevas esculpidas por el agua milenaria. Estas cavernas son el hogar principal de las inmensas colonias de murciélagos de la región central.